La multinacional Tramontina consolida su presencia en el país con una inversión de 500 millones de pesos para la instalación de su primera planta industrial fuera de Brasil, ubicada en Lerma, Estado de México. Este movimiento marca un paso estratégico en su expansión global y posiciona a México como un nodo clave dentro de su red de manufactura.
La nueva instalación cuenta con una capacidad inicial de producción de 100,000 piezas mensuales, enfocadas principalmente en sartenes con recubrimiento antiadherente. Además, el proyecto ha generado más de 400 empleos directos e indirectos, contribuyendo al dinamismo económico de la región.
Esta inversión responde a una estrategia clara de nearshoring, donde México se posiciona como plataforma para abastecer no solo el mercado nacional, sino también a Estados Unidos y Canadá bajo el marco del T-MEC. La empresa identificó ventajas competitivas como la ubicación geográfica, la infraestructura logística y la capacidad manufacturera del país.
Antes de la instalación de esta planta, el mercado mexicano era abastecido principalmente desde Brasil, lo que implicaba mayores costos logísticos y tiempos de entrega. Con esta nueva operación, Tramontina optimiza su cadena de suministro, reduce costos y mejora su capacidad de respuesta ante la demanda regional.
En términos tecnológicos, la planta incorpora procesos alineados con la Industria 4.0, incluyendo automatización, robótica y sistemas de mantenimiento predictivo, lo que permite elevar la eficiencia operativa y garantizar estándares internacionales de calidad. Asimismo, el complejo está diseñado para escalar su capacidad productiva en el corto y mediano plazo.
El proyecto también contempla el desarrollo de un centro logístico de hasta 30,000 metros cuadrados, así como la expansión de oficinas y espacios comerciales en el país, fortaleciendo su presencia integral en el mercado mexicano.
A nivel global, Tramontina cuenta con más de 10,000 empleados, presencia en más de 120 países y un portafolio superior a 22,000 productos, lo que dimensiona la relevancia de su apuesta por México dentro de su estrategia internacional.
Esta inversión refleja una tendencia creciente: la relocalización de operaciones industriales hacia México como hub manufacturero para América del Norte. En este contexto, la llegada de Tramontina no solo impulsa la sustitución de importaciones, sino que reafirma la confianza de empresas globales en el entorno industrial del país.




