La multinacional PepsiCo consolida su presencia en el país con un plan de inversión de 2,000 millones de dólares entre 2025 y 2028, cuyo eje principal es la inauguración de una nueva planta de Sabritas en Celaya, fortaleciendo al Bajío como un hub estratégico de la industria alimentaria.
La nueva instalación representa una inversión de 467 millones de dólares y es la primera planta que la compañía construye desde cero en México en más de 20 años, marcando un hito en su expansión industrial en el país.
Durante el evento inaugural, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz destacó la relevancia del proyecto para el desarrollo regional:
“Hoy estamos inaugurando una de las plantas más innovadoras, más sustentables, más inclusivas y más responsables de México y del mundo”, señaló.

La planta forma parte de una estrategia multianual que busca fortalecer la capacidad productiva y logística de la compañía en México, considerado su segundo mercado más importante a nivel global.
En términos operativos, el complejo añade una capacidad de producción de 66,500 toneladas anuales, mediante líneas de alto desempeño para marcas como Sabritas, Doritos, Cheetos y Ruffles, consolidando la presencia de la compañía en el mercado nacional.

En su intervención, José Medina Mora Icaza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de México, enfatizó el papel del talento humano en el éxito de las empresas:
“Las empresas no son edificios, son las personas. Y hoy vemos cómo el talento mexicano da vida a productos con calidad y calidez que nos hacen sentir orgullosos”, aseveró.
Por su parte, Athina Kanioura, presidenta y CEO de PepsiCo Latinoamérica, señaló que esta planta marca una nueva etapa para la compañía en la región. A su vez, destacó que México es pieza clave en la estrategia global de la empresa.
“El talento mexicano es una de nuestras mayores fortalezas y una ventaja competitiva para toda América Latina”, destacó la CEO de PepsiCo en Latinoamerica.

El impacto económico también es significativo. La nueva planta genera 210 empleos directos y más de 800 indirectos, además de fortalecer la cadena de suministro agrícola, ya que PepsiCo trabaja con más de 40,000 productores mexicanos y utiliza insumos mayoritariamente nacionales.
Desde el punto de vista tecnológico, la instalación incorpora procesos avanzados de automatización, inteligencia artificial y eficiencia energética, incluyendo sistemas de recirculación de agua, captación pluvial y uso de energías limpias, alineándose con estándares globales de manufactura sustentable.
A nivel estratégico, esta inversión no solo responde al crecimiento del consumo interno, sino que también refuerza el papel de México dentro de la red global de PepsiCo, particularmente en un contexto de nearshoring y regionalización de cadenas de suministro.
Con este proyecto, Guanajuato se consolida como uno de los principales polos industriales del país, concentrando cerca del 24% de la inversión de PepsiCo en México, y reafirmando su atractivo para proyectos de gran escala en manufactura avanzada.





