Los gobiernos de Nuevo León y Jalisco formalizaron un convenio de colaboración para fortalecer la seguridad y transición energética, con un enfoque que busca vincular la planeación eléctrica con el crecimiento industrial y la llegada de nuevas inversiones a ambas entidades.
El acuerdo involucra a la Agencia Estatal de Energías Renovables de Nuevo León, la Subsecretaría de Inversión, Innovación e Inteligencia Artificial estatal, así como a la Secretaría de Desarrollo Energético Sustentable y la Agencia de Energía de Jalisco.
La estrategia contempla construir una agenda conjunta para identificar necesidades energéticas, oportunidades y proyectos de inversión, que posteriormente puedan articularse con autoridades federales como SENER, CFE y la Secretaría de Economía.
Entre las primeras áreas de trabajo destacan generación distribuida, almacenamiento de energía, eficiencia industrial, resiliencia energética, electromovilidad, innovación y formación de talento especializado.
El convenio no representa por ahora el anuncio de nueva capacidad de generación o transmisión eléctrica, sino un mecanismo para anticipar necesidades y preparar proyectos que acompañen el desarrollo económico de ambos estados.
Industria y eficiencia energética
Uno de los componentes será trasladar a Jalisco experiencias desarrolladas por Nuevo León mediante el modelo Alianzas Climáticas, iniciativa realizada con apoyo de la Agencia Danesa de Energía y participación de los clústeres Automotriz, Energético y de Electrodomésticos.
Durante su primera etapa, el programa reunió a más de 80 empresas y derivó en más de 45 proyectos de eficiencia energética y descarbonización, relacionados con optimización de procesos industriales, electrificación, generación distribuida, aprovechamiento térmico y sistemas de gestión energética.
Los proyectos identificaron un potencial de reducción de 6,894 toneladas de CO₂ equivalente, además de oportunidades para disminuir consumos y mejorar la competitividad de las operaciones industriales.
“Este convenio busca que Nuevo León y Jalisco trabajemos de la mano, compartamos lo que ya hemos aprendido y podamos sumar capacidades para apoyar las prioridades nacionales”, señaló Daniel Sada, director general de la Agencia Estatal de Energías Renovables de Nuevo León.
La colaboración también contempla capacitación, certificaciones y vinculación con universidades y centros tecnológicos, buscando preparar capital humano para las nuevas necesidades del sector energético.
Para ambos estados, el reto será convertir esta coordinación en proyectos concretos que permitan que el crecimiento de la manufactura, parques industriales y nuevas inversiones avance acompañado de infraestructura y soluciones energéticas suficientes.



