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Geely acelera y redefine el equilibrio de poder en la industria automotriz global

En 2025, el grupo Geely Holding dejó definitivamente atrás la etiqueta de fabricante emergente para consolidarse como uno de los actores más relevantes de la industria automotriz global. Con 3,024,567 vehículos vendidos, el conglomerado chino reportó un crecimiento interanual del 39%, superando sus propias previsiones y colocándose como el segundo mayor fabricante privado de China, solo detrás de BYD.

Más allá del volumen, el desempeño de Geely responde a una estrategia industrial claramente estructurada. A diferencia de otros competidores enfocados en una sola marca o segmento, Geely opera un portafolio global diversificado que incluye Volvo Cars, Polestar, Lotus, Lynk & Co y smart (esta última en coinversión 50/50 con Mercedes-Benz AG). Esta arquitectura le permite competir de forma simultánea en segmentos premium, eléctricos y de alto volumen, maximizando economías de escala y transferencia tecnológica.

Uno de los indicadores más relevantes del año fue la composición de sus ventas. En 2025, los vehículos electrificados (BEV y PHEV) crecieron cerca de 90%, alcanzando 1.687 millones de unidades, lo que confirma una transición acelerada hacia la movilidad de nueva generación. Este avance está respaldado por plataformas propias modulares, baterías desarrolladas internamente y una integración vertical que reduce costos y dependencia de terceros.

El crecimiento internacional también marca un punto de inflexión. Geely colocó más de 420,000 unidades fuera de China, reflejando una expansión sostenida en Europa, Medio Oriente y mercados emergentes, y reduciendo su exposición exclusiva al consumo doméstico, un reto clave para los fabricantes chinos.

Mientras BYD mantiene el liderazgo en volumen total, Geely avanza con una propuesta más diversificada y global, apoyada en alianzas estratégicas, control tecnológico y una hoja de ruta clara hacia la electrificación. Su objetivo para 2026, alcanzar 3.45 millones de unidades, de las cuales más de 2.2 millones serán electrificadas, refuerza su ambición.

En la nueva etapa de la industria automotriz, la competencia ya no se define solo por vender más vehículos, sino por quién logra construir un ecosistema global rentable, sostenible y tecnológicamente sólido. En ese terreno, Geely ya juega en las grandes ligas.

Mecado mexicano, atractivo para su consolidación en LATAM

La llegada de Geely Auto a México marca un punto de inflexión en la estrategia de expansión de los fabricantes automotrices chinos en América Latina. Más allá de un simple desembarco comercial, la marca arribó al país en noviembre del 2023 con una propuesta de largo plazo, respaldada por uno de los conglomerados automotrices más sólidos a nivel global.

México representa un mercado estratégico para Geely por su posición como hub manufacturero, su integración a las cadenas de suministro de Norteamérica y su creciente adopción de tecnologías de movilidad avanzada. En este contexto, la marca inició operaciones con una oferta enfocada en SUVs y vehículos con alto contenido tecnológico, priorizando seguridad, conectividad y eficiencia energética, atributos clave para el consumidor mexicano actual.

A diferencia de intentos previos de otras marcas emergentes, Geely ingresa al país con el respaldo de plataformas globales, estándares de calidad desarrollados en Europa y una experiencia industrial acumulada a través de marcas como Volvo Cars, Polestar y Lotus. Esta herencia tecnológica se refleja en productos diseñados para cumplir normativas internacionales y competir directamente con fabricantes tradicionales ya consolidados en el mercado local.

En paralelo, la estrategia de Geely en México se apoya en una red de distribuidores en expansión, esquemas de posventa y una narrativa de marca orientada a construir confianza, permanencia y escalabilidad. Para la industria automotriz nacional, su presencia no solo amplía la oferta al consumidor, sino que también eleva el nivel competitivo en términos de innovación, electrificación y relación costo–beneficio.

En un entorno donde México busca consolidarse como protagonista de la movilidad del futuro, la entrada de Geely refuerza la tendencia de mayor integración entre Asia y Norteamérica, anticipando nuevas dinámicas comerciales, tecnológicas e industriales en el sector automotriz.